Educación y divulgación
El compromiso del Ballet de Barcelona con la comunidad se define por la creencia de que la danza debe ser un derecho universal y no un lujo exclusivo. Esta visión se hace realidad gracias a sólidas colaboraciones locales e internacionales, entre las que destaca la de Apropa Cultura. Esta colaboración permite a la compañía ofrecer experiencias artísticas de alta calidad a grupos vulnerables y en riesgo de exclusión social, garantizando que la belleza del ballet llegue a todos los rincones de la sociedad. Este espíritu de servicio se extiende a nivel mundial a través de su trabajo en Ruanda, donde la compañía ha colaborado con el Festival de Arte Ubumuntu y MindLeaps. Al proporcionar formación en danza a niños en entornos de alto riesgo, utilizan el movimiento para desarrollar habilidades sociales y emocionales esenciales, ofreciendo una sensación de esperanza y nuevas oportunidades tangibles que demuestran que la danza puede ser una herramienta vital para la conexión global y el cambio positivo.


Como complemento a esta misión social, existe un sólido ecosistema educativo centrado en la Compañía Junior y el Programa Intensivo de Verano anual. Estas iniciativas sirven de puente profesional, ofreciendo a los artistas emergentes el entorno de alto rendimiento y la experiencia escénica necesarios para dar el salto a carreras de élite. La Compañía Junior funciona como un centro impulsado por mentores en el que los jóvenes bailarines maduran junto a profesionales experimentados, lo que garantiza que el legado artístico de la compañía se transmita con cuidado. Al integrar a estos jóvenes talentos en sus proyectos centrados en la comunidad, el Ballet de Barcelona cultiva a la próxima generación de intérpretes para que no solo sean maestros técnicos, sino también embajadores de las artes con conciencia social.

